Naroa es de Sevilla, ha pasado sus vacaciones en el pirineo de Huesca,en casa Lanau de Latorrecilla, al lado de Ainsa.Tiene 9 años y quiere ser campeona olimpica. Natación o baloncesto. No está decidido todavía. Su equipo es el Careba. Estela, su madre, es de la sierra de Huelva, de pequeña quería ser astronauta y ahora, de mayor, resuelve batallas con ejercicios de matemáticas como profe de instituto. Y además, ya lo hemos anotado, como madre de Naroa, que ya es bastante.
Carlos, el marido, ( “ Hola..., ¿Qué tal ? ) es amante de la fotografía, y también del vino, el turismo rural y...no sé cuantas cosas más. Naroa dice que Carlos y Paco, (quien esto escribe) son almas gemelas.
Compartimos mesa junto con Sara, amiga de Ibón (“Para cuidado con lo que dices” anota él) ¿Ibón? Sí. Es amigo de Sara y ahora mismo consulta su móvil última generación para encontrar en internet la historia de una vez que estubo en la tele, con Alicia Senovilla, hablando de los niños sólos en los pueblos pequeños y él, dijo, seguro total de sí mismo que de mayor quería ser...astronauta ..¿Y qué?. Pues eso, y qué.
La factura del verano la paga la garganta de Luisa, cansada se queda en casa, sin salir al jardín, aunque desde su habitación escucha también la orquesta y seguro el aroma de la leña asando longaniza.
Cenamos un poco de todo, de la sierra de Huelva y de Huesca. De fondo, la orquesta. Muy de fondo, acompañando. Queso de la flor de Romerales, de Granada de Río Tinto. Lomo ibérico y salchichón cular de bellota, de Jabugo. Huesca sorprende con longaniza de Graus, de Aventín concretamente. A la brasa, muy despacio. Casi casi al ritmo de la orquesta. Sólo de fondo, acompañando discreta. El vino tinto del somontano, bodega Olvena, y el cava también, “Lucrecia de Lalanne”. En vaso. Sin más ni más pero muy fresco.
Naroa se queda con su rafting familiar de la mano de aguas Blancas en Ainsa.
Estela, con las abejas. La familia se ha vestido con los trajes de apicultor y realizado una visita al colmenar de “Mis amigas las abejas”. Sin picaduras, pero con mucha prevención. Vamos a llamarlo así para no decir miedo y emoción. Sobre todo emoción. Es de lo que se trataba.
Carlos apunta que lo mejor de la semana es... todo lo que han hecho. Destaca la buena compañía en Casa Lanau. Los huevos fritos recién puestos por las gallinas, la excursión a la pradera de Ordesa desde Torla etc.
La noche se alarga y refresca. Nadie se acuerda de la ola de calor.
Naroa necesita una manta para el frío.
Las brasas se apagan. Recogemos la mesa y vamos a la cama.
Sigue la orquesta. (Quietud inmensa, noche fresca, los grillos...)