Nuestra casa Rural

Este es el blog de Casa Lanau de Latorrecilla.
Fotos, viajeros, opiniones, proyectos, el día a día, etc.
Queremos compartir el trabajo y la ilusión que hay detrás de cada paso que damos y cada día que vivimos en este pequeño paraíso terrenal de los Pirineos de Huesca.
Gracias por elegirnos.

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domingo, 15 de diciembre de 2019

Tarde de domingo relajada.

Luisa Castillo. Leyendo en la cocina al poeta Vicente Sánchez.

Tarde de domingo relajada. Ibón y Gemma se han ido a comer con el equipo de fútbol de La Fueva. "Guantes", uno de nuestros gatos se ha dedicado a las relaciones públicas y suponemos que ha estado con unos clientes de Lécera ( Zaragoza)  que ya estuvieron hace un tiempo en Casa Lanau, y con los que hizo  buenas migas. El otro gato, "Boira",  ha pasado la tarde durmiendo, como un señor, junto al fuego. Luisa ha encontrado tiempo para repasar un escrito en fabla argonesa  sobre el libro publicado por el poeta Vicente Sánchez, PAIS DESIERTO,  editorial Círculo Rojo. Releidos y comentados algunos poemas. Recuerdos, muchos recuerdos.... (Esto lo dejo para otro rato, no caben aquí los años de estudios de magisterio, las correrías por Huesca, los días en estas montañas dedicados a la repoblación forestal, las excursiones por La Solana, la poesía, siempre la poesía... etc). Por mi parte, he dedicado un buen rato a no hacer nada. Cultivar la pereza y el fantaseo. (Esto también lo dejo para otro rato, no ha lugar  referir tanto como se puede imaginar una tarde de ocio, siesta incluida.)

A ultima hora, cuando ha regresado Ibón, hemos sabido que el equipo de La Fueva ha empatado y que la paella estaba muy buena. Nos recuerda que la  semana  próxima viaja hasta Asturias para participar en un curso de tratamientos apícolas ecológicos.  Casi nada.

Un rato lo hemos  dedicado a elaborar almendras garrapiñadas. Gran debate en esta cocina. No nos hemos puesto de acuerdo sobre si este es un postre de cuna aragonesa  o es internacional, osea , de cualquier parte.

Al final, y paladeando esta esquisitez tan sencilla, parece que ha surgido el acuerdo basado en la evidencia. Las almendras garrapiñadas son postre aragonés.  Por lo menos el que hemos hecho esta tarde. Almendras  variedad " Guara", agua de la fuente de Crapamote, azúcar de las próximas Navarra y /o Rioja, miel de "Mis amigas las abejas",  la mano que las elabora y la mesa  a la que van destinadas es aragonesa. Todo es de aquí... O sea. Las Garrapiñadas son postre tipico de Aragón. Y punto.
¿ Y por qué contamos esto?  Muy sencillo. No hemos encendido la tele en todo el dia, hemos leído junto al fuego, recordado a los amigos, hablado de poesía y de relatos en aragonés,  conversado como novios, descansado sin más. Todo esto en la cocina, nuestro pequeño senado particular. Son aspectos importantes a la hora de mantener un cierto sosiego y empezar la semana de buena manera.
Si es preciso, los próximos días, con imaginación renovada, incluso hablamos del gobierno.
Ahora, a dormir.
Garrapiñadas de Mis amigas las abejas. Postre típico aragonés.


domingo, 3 de diciembre de 2017

Membrillos y nostalgias.



Los membrillos no se cogían del árbol hasta los días de navidad. Eso cuenta Luisa que decía su abuela Pilar, en Moriello de Sampietro.
Nosotros en Latorrecilla los hemos recogido un poco antes pero del suelo. Fuertes vientos han acabado por sacudir los membrilleros y acabar con toda la fruta en el suelo.
Unas cuantas cajas de membrillos ya están en el patio de Casa Lanau, esperando elegir de entre todos, los más hermosos. Los otros se los echaremos a los conejos y gallinas para que los aprovechen un poco, si les gustan.
El olor de los membrillos es muy singular, y a muchos nos trasporta  a una infancia llena de este olor amable y amarillo, con el calor y los cariños de abuelas y madres siempre riñendo para que dejáramos de hacer travesuras.
Ahora, una buena cazuela de trozos de membrillo y de manzana, con una cucharada de miel, hierve despacio en el fuego, y el aroma invade la cocina, llenándola de nostalgias.



jueves, 10 de agosto de 2017

Descansar, comer bien, pasear y reír. Reír mucho.

Encarna, Ivany, Ana y Julio  han pasado los primeros días de agosto en Casa Lanau de latorrecilla. El día de salir, ya de regreso a Badalona hacemos un resumen rápido de su vacaciones en el pirineo de Huesca. 
-Descansar. Comer bien. Pasear. 
-Reírnos mucho. Muchísimo. Aclaran.
-Hablar mucho de nuestras intimidades!
-Hemos visitado  Santa María de Buil, Boltaña, Ainsa. Recorrido Latorrecilla, Torla, Broto, Sabiñánigo.
-También nos hemos bañado en el río
-¿En bolas? les pregunto, con descaro, buscando un argumento contundente para recalcar que nuestros ríos del Pirineo de Huesca son estupendos para bañarse, y  a la vez disfrutar de cierta intimidad.
-Pues...de todo ha habido me dicen. Sin más datos.(Osea qué.....)
-Ah! Buena comida y buen precio. Todo hay que decirlo.
-Hemos hecho muchas fotos y  coqueteado con las golondrinas. Las llamas y asoman la cabecica por el nido.
-¡Tenéis una naturaleza preciosa!
_La gente en este pueblo es muy agradable. Hemos hablado con Pilar, con Reyes, ...
_ ¡Tenéis un hijo maravilloso! ¡Y muy guapo! ¡Vale por cuatro!
 Ivani es de origen brasileño y es pintora. Da cursos  en diferentes centros para iniciarse y perfeccionar  este arte expresivo. Nos cuenta que ella siempre pinta  con fotografías y aquí se ha decidido a  trabajar al aire libre.
La hemos visto  sacar el caballete y sus lienzos y abstraerse pintando en los prados,  frente a nuestras montañas.
Las magníficas luces de los amaneceres de agosto la han conquistado y sorprendido.
_ Es estupendo , pero muy diferente. ¡La luz es muy bonita pero cambia muy deprisa! Nos dice.

Nos hemos hecho la foto de costumbre en la puerta de casa Lanau  y han insistido en señalar los nidos donde habitan sus amigas las golondrinas, cotillas y bulliciosas, que por un momento, se han asomado a despedirlas.
Eso me ha parecido ver.

Casa Lanau
Señalando los nidos de nuestras amigas las golondrinas.


Guaso al fondo y la Peña Montañesa

En la puerta de Casa Lanau







sábado, 10 de junio de 2017

Gorrión precavido.


Este gorrión quiere pasar desapercibido, pero lo hemos pillado justo antes de entrar en el nido. Lo tiene escondido entre dos piedras de la pared, y entra por un hueco pequeño y disimulado. Lleva  alimento en el pico para dar de comer a sus polluelos.  Lo hemos visto. Nos a visto. Se lo ha pensado dos veces y ha decidido no entrar, por si acaso. ¡Anda que no son listos los gorriones!

lunes, 1 de mayo de 2017

Los gatitos de Casa Lanau de Latorrecilla.

Gatos de Casa Lanau
Los gatitos de Casa Lanau de Latorrecilla.
Se llaman "Boira" y "Guantes" y desde ahora mismo viven en casa Lanau. En realidad, acaban de llegar y este es el momento de la bienvenida, bajo la acacia, en el jardín. Están un poco sorprendidos, pero seguro que en pocos días, los sorprendidos seremos los demás, de cómo se espabilan y corren por todos los rincones de los bajos de la casa. Les hemos preparado un pequeño "alojamiento" para que sean independientes y vivan a su aire. Mientras tanto crecen, y después también, vamos a darles muchos mimos.

domingo, 31 de enero de 2016

¡Cómo ha cambiado todo los últimos años¡


Este fin de semana de San Valero esta familia de Zaragoza ha estado en Casa Lanau de Latorrecilla.
Ya conocían la Comarca de Sobrarbe. Habían estado hace muchos años.
Es la primera vez que eligen un alojamiento rural y la experiencia les ha parecido satisfactoria. Quieren volver en otras fechas.
Se han llevado miel y huevos de nuestras gallinas.
Han recorrido la zona y caminado por Ordesa. Han visitado Ainsa, el valle de Chistau, Torla, Broto, y ya de regreso, Alquezar.
¡Cómo ha cambiado todo los últimos años! Nos comentan.
Les explico que en parte, los cambios se los debemos a ellos, a los viajeros que nos visitan, y eligen nuestros pueblos y nuestras casas para alojarse.
Toda la Comarca de Sobrarbe es un pequeño paraíso terrenal. Naturaleza pura. Pequeñas poblaciones dispersas, buenas comunicaciones y un buen nivel de servicios. ¿Qué más se puede pedir?
El viajero que hace una visita rápida un fin de semana se lleva a su casa una imagen estupenda de estas montañas y de sus gentes.
Cuando vivimos aquí todo el año queremos que algunas cosas mejoren. Por ejemplo, los servicios de internet, más estables y más velocidad. Esta tierra no sólo es para venir de vacaciones, también lo es para trabajar desde casa, y en ese caso es imprescindible un buen servicio  de internet.
También queremos que las carreteras se mejoren, no vale con un mantenimiento de vez en cuando, Algunas, como la que une Aínsa y Arcusa  y que sirve de acceso al Parque Natural de Guara, deben mejorarse teniendo en cuenta el trafico en épocas de afluencia de turistas, y sobre todo, para mejor servicio de quienes las recorremos todos los días del año.
Hay muchas cosas que se pueden mejorar, sí, pero sólo se van a llevar a cabo si los vecinos las pedimos, y los visitantes las reclaman también. Por eso es importante hacerse valer. Las gentes del medio rural, aunque seamos  pocos, somos tan imprescindibles como todos los demás, aunque ellos sean más.
Estoy hablando de la necesidad de mantener y apoyar la población del medio rural. Creo que me explico pero lo resumo, todos nos necesitamos. El medio rural se conserva si lo habitamos, lo visitamos, lo cuidamos y lo reivindicamos.
¿A qué viene esto?
¡Ah! ¡Sí!
Esta familia que ha recorrido este fin de semana nuestros pueblos y admirado nuestras montañas, a valorado de manera positiva el cambio de los últimos 20 años.
Y yo quería decir que en parte se lo debemos a ellos.
Que los necesitamos. Que nos necesitan.

Nota posterior:
Después de haber escrito esta entrada, encontramos en el libro de visitas estas líneas.










domingo, 15 de marzo de 2015

Preparando las plantas






Luisa Castillo  prepara las plantas para que la casa rural esté impecable. Se trata de ofrecer un espacio agradable y hermoso donde nuestros clientes estén  a gusto. Sin  alardes ni artificios.De la manera más natural posible. Lo primero de todo, es nuestra casa y queremos sentirnos bien en ella. Compartirla es una enorme satisfacción que disfrutamos todo el año.
Los inviernos son duros y resisten pocas plantas. Estas fechas,  finales de invierno, poco antes de la llegada de las golondrinas, toca reponer y arreglar. Llega el mejor tiempo.